Non Bis in Idem

Este término proviene del latín y traduce: No (sufrir consecuencias) dos veces por lo mismo.  Es un principio de legalidad según el cual nadie puede ser sancionado dos veces por el mismo delito o infracción.

Este principio se conecta con el de Cosa Juzgada, lo que no impide la posibilidad  de de introducir un nuevo recurso por causas excepcionales, las cuales se pueden observar en el Recurso Extraordinario de Revisión.

Tipos de non Bis in Idem

El principio de non Bis in Idem se clasifica de dos formas: el Material y el procesal

  • El Material: Prohíbe sancionar a una persona más de una vez en las circunstancias en que ocurran la triple identidad, las cuales son: Subjetiva, fáctica y fundamento.
  • Procesal: Prohíbe de que una persona sea sometido a un doble procedimiento de la misma causa.

¿Qué elementos se deben cumplir para la aplicación de este principio?

En el caso de non Bis in Ídem se deben encontrar una triple identidad, los cuales son:

  1. Objetiva: que son los mismos hechos, subjetiva: contra los mismos hechos y causal: fundamento o razón de castigar las acciones realizadas.
  2. Identidad Subjetiva: La persona afectada debe ser el mismo sea enjuiciado, independientemente quien sea el acusador u órgano quien haya resuelto el caso, bien sea en solitario o en concurrencia de otros afectados. Sean los mismos, descartando los supuestos de concurso real de infracciones, los cuales no se encuentren en un hecho antijurídico
  3. Identidad Fáctica: Los hechos enjuiciados suponen sean los mismos y desecha a aquellos supuestos de concurso real de las infracciones que no se encuentren ante un mismo hecho antijurídico, sino ante varios. La identidad fáctica no exonera al perpetrador de nuevas responsabilidades si posteriormente reincide en las mismas infracciones, como lo señala la sentencia del Tribunal Supremo, 3a de fecha 14 de diciembre de 1992.
  4. La Identidad de Fundamento o Causal: Aquellas medidas con las que se han sancionado a una persona, no pueden concurrir si responden a una misma causa. Si participa en una misma fundamentación teleológica, tal como pasa en las fundamentaciones penales y administrativas sancionadoras, pero no así entre entre las punitivas y las meramente coercitivas.

El principio de non Bis in Idem en el derecho administrativo y penal 

En las leyes españolas se tipifican como infracciones a las acciones que pueden ser objeto de sanciones penales o administrativas, según sea el caso. Sin embargo se presenta una dualidad entre ambas, y la cuestión estriba en que el sujeto sea sancionado penal y administrativamente, pero esta acción la impide el principio de Non Bis in Idem.

En este sentido, el principio de legalidad está establecido en la Constitución en el artículo 9. 3

“La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las normas, la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos” 

Por su parte el artículo 25 de la Constitución Española establece que:

“Nadie puede ser condenado o sancionado por acciones u omisiones que en el momento de producirse no constituyan delito, falta o infracción administrativa, según la legislación vigente en aquel momento.” Por lo tanto es potestad de la Administración Pública se entrelazan con el derecho público y a su vez lo reconoce la jurisprudencia del tribunal Constitucional de la sentencia del Tribunal Constitucional 29/09/1980 y 10/1980

Legalmente no hay impedimento en que un comportamiento antijurídico sea  contemplado jurídico como infracción penal y a su vez como infracción administrativa.

non bis in idem significado

Por lo que la administración puede tipificar y sancionar las faltas de determinadas infracciones del ordenamiento jurídico Administrativo, independientemente de las existentes en el código penal. Esto se da siempre y cuando exista amparo legal para ello.

En consecuencia la Administración no podrá imponer sanciones administrativas que directa o indirectamente supongan privación de libertad conforme a lo establecido en la Constitución en el artículo 25.3, principio que supone que al sancionar una conducta por una autoridad, no puede volver a ser sancionado por el mismo orden y naturaleza.

Por su parte la jurisdicción penal prevalece. Por un lado la resolución administrativa no produce excepción de cosa juzgada con respecto de la jurisdicción, y por otra parte la Administración debe abstenerse de conocer de hecho que conozca la jurisdicción, hasta que no sea resuelto el caso.

En contra posición, una resolución absolutoria basada en un hecho, no ha existido o en su causación no ha participado el acusado, o la extinción de la misma, vinculan a la Administración.

Existe la doble sanción penal de manera excepcional y administrativa del hecho, cuando la potestad sancionadora de la administración se basa en la relación de supremacía especial o estatutaria, esto ocurre con las sanciones disciplinarias a funcionarios públicos, ya que el hecho se observa desde una óptica diferente, ya que el funcionario está unido al Estado y su organización por los vínculos de sujeción y el de supremacía especial.

La jurisprudencia constitucional admite la posibilidad de sancionar doblemente, es decir penal y administrativamente, en los supuestos de una relación de supremacía especial de la Administración con el funcionario. 

Ejemplos de aplicación del principio en el caso de multas de tráfico

En derecho penal existe el principio de non bis idem que traducido literal mente sería “No dos en uno” por lo cual nadie puede ser sancionado dos veces por la misma falta. Este principio cobra importancia en el marco penal, cuando de un hecho se comparten una sanción administrativa y legal al mismo tiempo. 

Por ejemplo: Un ciudadano se excede en el límite de velocidad en una autopista y es detectado por el radar de tráfico, entonces se procede a realizar una sanción por parte de la Dirección General de Tráfico y a su vez, esta Dirección informa al fiscal competente, para que el conductor sea imputado por un delito por “Conducción Temeraria” abriéndole un procedimiento penal (pudiendo ser condenado) más el pago de la multa.

En consecuencia, como no es correcta la doble sanción, no procede el pago de la multa. En este sentido, el ciudadano sancionado, deberá solicitar la paralización del procedimiento administrativo mientras espera la conclusión del procedimiento penal, siempre y cuando ésta sanción es preferente a la administrativa.

De no ser posible, el sancionado puede alegar en el procedimiento legal se descuente de una posible condena la multa pagada por vía administrativa.   

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